A las dieciocho horas y treinta minutos comparecíamos en el feudo federativo para enfrentarnos al Vandelvira A. De salida, Javier Cruz en la portería; Alberto y José Luís en defensa, con Javier Oya en el enganche junto con Cristian, dejando a Alvaro y José Antonio las bandas.
El rival, un auténtico toro de lidia con dos grandes jugadores como son los dos Pablos, quienes en la primera parte han sido una auténtica pesadilla. Esta parte ha acabado con un duro cuatro a cero en nuestra contra. Un castigo a mi juicio excesivo para los méritos contraídos por unos y otros. Cierto que el rival ha sido superior; si bien, tres han sido los goles que nos han caído a balón parado. Hemos salido muy agarrotados y solo cuando hemos acudido a nuestro habitual sistema de dos defensas, al dar entrada a Javier López en punta y a Petete en el centro, hemos empezado a trenzar nuestro juego habitual y equilibrado el partido. Sergio Moya sustitutía a Alberto.
En la segunda parte, modificábamos el planteamiento y manteníamos a Alberto y José Luís en defensa; Javier Oya en el centro, con Alvaro y José Antonio en bandas y Javier López como referencia en ataque. Los primeros veinte minutos han sido un vendaval de los nuestros, Alvaro anotaba el primero, José Antonio hacía el segundo y Javier López nos ponía a un solo gol del rival, a quién hemos tenido contra las cuerdas al gozar de dos o tres ocasiones para conseguir el empate. Sin embargo, cuando creíamos que se podía consumar la remontada, una explendida vaselina del jugador rival suponía el quinto del Vandelvira. Nos veníamos un poco abajo y el Vandelvira aprovechaba una pérdida en defensa para anotar el sexto contrarrestado por el cuarto de los nuestros merced a Javier Oya.
El sorteo nos ha sido esquivo. Creo sinceramente que no es justo que dos grandes equipos nos enfrentemos a la primera de cambio y que la pureza del sorteo permita a otros equipos de mucha menor entidad futbolística enfrentarse entre sí y pasar a la siguiente fase. La normativa está así confeccionada y para lo bueno y lo malo debemos aceptarla
El partido como se recoge en la crónica supone el final de la temporada oficial. Como hemos manifestado a los niños hay que darle las gracias por la temporada brillante que han realizado tanto deportivamente como a nivel personal y humano. Han sido y serán en un futuro un grupo compacto, homogeneo,disciplinado, haciendo gala de un enorme compañerismo. Insistir en el agradecimiento a los pequeños y a los padres por haber confiado en nosotros para educar deportivamente a los peques.
Solo nos resta esperar a las dos fiestas de final de temporada. El viaje a Madrid y la finalización de la temporada con la fiesta que está preparando el Real Jaén para el próximo veintinueve de junio.