Magnifico ambiente en el pabellón central de La Salobreja, donde más de ciento cincuenta personas acudían a presenciar la última jornada del primer torneo de navidad organizado por el Real Jaén en la persona de nuestro entrenador Pepe Calvache. Como preludio a la gran final que nos enfrentaba a la Gloria Jaén 21, se celebraba entre identicos equipos Jaén y La Gloria la final de los más pequeños, la categoría prebenjamín, el ganador fue el Real Jaén merced a su victoria por tres goles a uno. A las diecinueve horas y quince minutos daba comienzo la gran final.
De salida el mister disponía a Javier en portería, Alberto en defensa, Javier por la izquierda y Cristian en la derecha con José Antonio en el vertice del rombo. Al contrario que en anteriores partidos, el equipo salía enchufadísimo en el partido, Alberto contenía a Oscar el mejor jugador del equipo rival, José Antonio, Javier y Cristian triangulaban perfectamente y creábamos multitud de ocasiones de gol, acumulando tres palos en los cinco primeros minutos, hasta que en el seis de la primera parte, anotábamos el uno a cero, para en los cinco minutos siguientes poner un contudente tres a cero en el marcador.
Los primeros quince minutos habían sido un auténtico festival de los nuestros y todo parecía decidido, pero el fútbol es imprevisible y más aún en estas categorías. Cambio íntegro del equipo, Javier Oya que previamente había sustituido a Alberto y más tarde José Luís, Alvaro y Jesús que ocupaban los sitios de Jose Antonio, Cristian y Javier en el campo, salían con ganas pero quizás algo nerviosos y poco organizados (lo que debemos apuntar en el debe de nuestros técnicos ) La Gloria se venía arriba avisaba de su peligro hasta en cuatro ocasiones bien abortadas por Javier, pero como no hay quinto malo nos hacían el primero en su cuenta. Lo peor es que a partir de instante ellos creyeron en sus posibilidades, no debemos pasar por alto que cuatro de los integrantes del equipo están jugando en el equipo de primera provincial de fútbol sala. Por el contrario nosotros nos pusimos nerviosos, los siguientes cinco minutos fueron un asedio constante contra nuestra portería, lo que motivó que pidieramos un tiempo muerto y volviéramos al quinteto de salida, hacíamos el cuatro a uno, resultando con el que parecía llegaríamos al descanso. Sin embargo una gran jugada de Oscar propiciaba que un compañero suyo completamente desmarcado marcara a placer.
Con cuatro a dos llegábamos al descanso. La sensación era agridulce, ibamos ganando, pero la sensación era que habíamos dejado escapar vivo al rival que se había venido arriba. La segunda parte se iniciaba con idéntico quinteto inicial, excepción hecha de Javier Oya por Alberto.Javier al igual que Alberto en la primera mitad salía airoso en su difícil misión de defender sólo . Nuevamente dominábamos el partido, merecíamos ampliar la ventaja, pero en una jugada aislada y desgraciada el rival acortaba aún más la distancia, reduciendo la ventaja a la mìnima expresión. José Antonio dejaba su lugar a Petete, quién aportaba su tradicional serenidad y en un gran lanzamiento de falta pudo hacer el quinto. Gol que no tardaría en llegar, en el diez de la reanudación Javier López nos ponía nuevamente con una ventaja de dos goles. La Gloria no se amilanaba avisaba con un lanzamiento de falta al larguero y dos minutos más tarde en el quince hacía su cuarto gol. Alberto sustituía a un extenuado Javier Oya y José Antonio sustituía a Petete. La cosa pudo ser peor cuando un saque de banda directo se colaba en nuestra portería, el arbitro dudaba y finalmente ante la advertencia de José Cruz optaba por indicar saque de portería. Nos libramos del empate de milagro y cosas del fútbol en la siguiente jugada a ocho minutos del final anotábamos el sexto y definitivo gol. Cristian dejaba su sitio a Javier Oya. Antes del final José Luís y Sergio Moya ocupaban el sitio de José Antonio y Javier Oya.
Nos había costado mucho pero el arbitro pitaba al final y con él todos estallábamos de alegría.Carlos Sánchez, presidente del Real Jaén, entregaba a Alberto la copa que nos acreditaba como campeones.
Desde estas líneas agradecer a José Cruz su participación personal y la busqueda de patrocinadores; a José Ochando, José Antonio, Fernando y Antonio su desinteresada colaboración en la organización del torneo, velando porqué en los tres días que ha durado todo saliera bien; a la afición su incesante animo a los pequeños, en la final las supernenas volvieron por sus fueros; al resto de los padres y madres por el esfuerzo que conlleva perder tiempo en sus trabajos para acercar a los pequeños a los partidos y como no a Pepe Calvache, alma mater del torneo y sin cuyo hacer no hubiera sido posible vivir esta magnifica y bonita experiencia.