domingo, 16 de diciembre de 2007

REMOTANDA, BOCHORNO Y GRAN VICTORIA EN LINARES

Tras recorrer medio término municipal de Linares, por aquello del tonton del autobusero. Ojo no es un insulto hacia el conductor, sino la referencia al programa que utilizaba el navegador que llevaba el autobús causante de la "excursión" que nos montamos antes de llegar al anexo de Linarejos. Sobre las diecisiete horas llegábamos a las instalaciones del Linares, la tarde era fría, pero el ambiente se iba calentando por momentos.
De salida el mister optaba por Javier en la puerta; Petete y Javier Oya en defensa; José Luís, Cristian y José Antonio en la medular y Javier López en la vanguardia. En el banco esperaban su oportunidad Alvaro, Jesús, Sergio Moya, Sergi Gallardo y Antonio. Los peques como de costumbre salieron fríos, poco enchufados en el partido, a pesar de lo cual dominábamos territorialmente con escasas ocasiones de cara a gol. Como suele suceder, basta para ello con hacer una visión retrospectiva de estas crónicas, la primera aproximación del equipo rival, el primero en contra. En esta ocasión una falta clara cometida por Cristian, el cinco del equipo rival lanzaba al centro, Javier bien colocado, pero la mala fortuna nuevamente pesaba sobre el equipo José Luís desviaba el esférico que se colaba en nuestra portería. En el minuto ocho ya perdíamos. A partir de ese instante, curiosamente empezamos a tocar y a triangular mejor y tras dos avisos, Cristian empataba en el quince el partido. Alvaro sustituía a José Luís, Jesús a Javier López, se acumulaban en cinco minutos tres grandes ocasiones, principalmente un gran tiro de Jesús a pase de Cristian que el portero rival a bocajarro desviaba a corner. Jugábamos mejor que el rival, pero nuevamente el cinco rival, adelantaba al Santa Ana en el veintidós. A remontar tocaba, cambio de planes, José Antonio dejaba su sitio a Sergio Moya, Alvaro pasaba a la defensa a sujetar al cinco rival, hasta el descanso se acumulaban dos nuevas y claras ocasiones de gol a tiros de Jesús y Cristian, pero sin suerte de cara al marcador.
Era ya de noche, el ambiente se iba caldeando, la afición rival se trasladaba junto a la nuestra y al descanso perdíamos, podía la cosa torcerse más, aún cuando pueda parecer lo contrario la respuesta la sabéis todos. Corría el minuto siete de la segunda parte, hasta ese instante habíamos acumulado tres clarísimas ocasiones de gol, Javier Oya cruzaba en exceso un tiro con la portería entera para él. Cristian tiraba al larguero y José Antonio no era capaz en el mano a mano de batir al portero. Lo dicho en el siete de la segunda parte, Alvaro - marcaje sensacional el que estaba haciendo al cinco rival - llorando pedía el cambio, había sido grave y constantemente insultado por un contrario.
Un malentendido, a renglón seguido, desencadena una dantesca reacción de tres energúmenos que sin duda en lugar de presenciar un partido de fútbol entre niños de ocho años debían estar en un hábitat propio de animales. La reacción del mister fue muy buena al no entrar en la provocación y agresión de los tres acémilas en cuestión.
Pero si de reacción hay que hablar, toca enarbolar la bandera de los peques.Quizas espoleados por los tristes incidentes y sin duda por la adrenalina que desde la grada les trasmitía mi amigo Toribio en particular y la afición en general, en el diez de la reanudación, tras una gran triangulación entre José Antonio, Cristian y Javier López, merced al gol de éste último,empatábamos en partido. No quedaba en empate la cosa y José Antonio nos adelantaba en el trece en el marcador tras una gran jugada colectiva y un buen tiro.
Tras el gol, seguimos encerrando al rival en su campo, quien apenas creaba peligro. Sin embargo la falta de puntería haría que hasta el veintiseís de la segunda parte no descansáramos con el cuarto anotado nuevamente por José Antonio. Jesús dejaba su sitio a Sergio Gallardo y hasta el final jugábamos con tres defensas.
Al final dos a cuatro y, como no estaba el horno para bollos, no por nosotros, sino por los consabidos cafres,todos al autobus, sin pasar ni por el servicio ni por el vestuario del arbitro, con lo que tras diez minutos de viaje de regreso vuelta a Linarejos a por las fichas olvidadas, eso sí con los tres puntos en el casillero que, tras la derrota del Baeza a manos de la Fundación, nos permiten llegar a las vacaciones navideñas en segunda posición en la tabla clasificatoria.

2 comentarios:

BENJAMIN B R. JAEN dijo...

Como padre de futbolista benjamín creo que se debería de hacar algo contra tanto energúmeno como pisa los terrenos de juego... es una vergüenza que niños pequeños tengan que presenciar estos espectáculos... De todas formas no me queda más que daros ánimo y felicitaros por la buena temporada que estáis haciendo...

Y la próxima vez en vez de fiaros del TomTom del autobusero consultad la guía Campsa que hace lo mismo que el TomTom pero se puede imprimir. Me imagino que como el centro de Linares está en obras el TomTom se ha hecho un lío...

Saludos.

BENJAMIN B R. JAEN dijo...

Luis y Pepe en mi blog permito el envío de mensajes anónimo pero habilité las opciones de moderación porque empecé a recibir comentarios con publicidad. Si no habéis creado usuarios para todos los niños o padres del equipo éstos no pueden enviar comentarios salvo que tengan una cuenta en google.

Saludos.