Cuando a las diecinueve horas muchos de los padres que nos interesábamos por el resultado, al no haber podido acompañar a la expedición que había marchado con dirección a Villacarrillo, nos enterábamos del marcador final, nueve a tres en nuestra contra, no dabamos crédito a las noticias que nos participaban desde Villacarrillo.
Según nos comentan el partido fue dominado de principio a fin por el rival, quién con buenos criterios futbolísticos en los primeros minutos se ponía en franca ventaja al anotar dos goles, mitigado con el gol anotado por Cristian. Un nuevo gol se anotaba por cada equipo poniendo el cuatro a dos al descanso.
En la reanudaciòn la hecatombe y la práctica segura eliminación de nuestro equipo con el nueve a tres final. Como decía el sabio un mal día lo tiene cualquiera. Nada que objetar a la derrota y felicitar al rival y a los nuestros por su entrega y sacrificio. De la derrota se aprende más que de la victoria y hoy hemos aprendido que el nombre no basta para ganar los partidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario